sábado, 2 de mayo de 2015

MANUEL J. CASTILLA

Manuel J. Castilla


Bajo el sauce solo


A veces te recuerdo
Mirando al río
Dentro la espuma, lejos,
Anda el olvido.

Bajo este sauce solo
Yo te he querido
Y se ha quedado el sauce
Mas pensativo.

Donde andará mi amor
Que se fue penando
Por este olvido
Me vuelve con la zamba
Arrepentido.

No sé porqué desando
Viejos caminos
Sabiendo que son otros
Nuestros destinos.

Ya me voy con la tarde
Triste y dolido
Nuestro amor es recuerdo
Lo llevó el río.

Debajo del sauce solo
A veces te recuerdo
Mirando el río
Dentro la espuma, lejos,
Anda el olvido.


Zamba de Lozano


Cielo arriba de Jujuy
Camino a la puna me voy a cantar
Flores de los tolares
Bailan las cholitas el carnaval

En los ojos de las llamas
Se mira solita la luna de sal
Y están los remolinos
En los arenales dele bailar

Ramito de albahaca
Niña Yolanda dónde estará
atrás se quedo alumbrando
Su claridad
Flores de los tolares
Bailan las cholitas el carnaval


Jujeñita quién te vio
En la puna triste te vuelve a querer
Mi pena se va al aire
Y en el aire llora su padecer

Me voy yendo, volveré
Los tolares solos se han vuelto a quedar
Se quemará en tus ojos
Zamba enamorada del carnaval

Ramito de albahaca
Niña Yolanda dónde estará
atrás se quedo alumbrando
Su claridad
Vuelvo a las abajeñas
Ya mi caballito no puede más

Zamba de Argamonte


La noche que ande Argamonte
tiene que ser noche negra,
por si lo vienen siguiendo
y le brillan las espuelas.

Argamonte por el monte,
pasa despacio a caballo;
los lazos de su memoria
al aire van cuatrereando.

El gaucho que va a caballo,
no desensille.
No vaya que, andando el vino,
me lo acuchillen.


Cuando Argamonte se acuerda
que andaba por esos chacos:
la luna le pone encima
la sombra del contrabando.

Y si canta una baguala
a orillas del Pilcomayo:
el agua se lleva un toro,
cuando lo están despenando.


Canción del obraje


Los sábados al obraje
Solito por las picadas
El guitarrero Juan Ponce
Como sin querer llegaba.

Los hacheros en la noche,
Alegres porque él les canta
Se ríen de a pedacito
Igual que brasa soplada

Cuando Juan Ponce
Larga en el monte, su voz pastosa
El hacha de la luna se derrama
Hoja por hoja.


Sus zambas floridas
Y sus ojos se le empañan
Cuando recuerda mujeres
Se le endulzan las distancias

Cantor pobre de los montes
Borracho en las madrugadas
La guitarra con su sombra
Lo llevan crucificado.


La navidad de Juanito Laguna


La Navidad que les canto
no tiene luna;
se va tiznando en la noche
de Juan Laguna.

Sobre la mesa, un pan dulce
y un arbolito,
y unos juguetes. Jugando,
sus hermanitos.

Juanito de la inocencia
canta en dormido Laguna
así por dentro del sueño
pasa llorando la luna.


Se le va hundiendo en los ojos
largo el camino.
Muy distraído se queda
con su destino.

Le está soltando campanas
la Nochebuena
y en el arbolito cantan
las arboledas.

La pomeña


Eulogia Tapia en La Poma
Al aire da su ternura
Si pasa sobre la arena
Y va pisando la luna.

El trigo que va cortando
Madura por su cintura
Mirando flores de alfalfa
Sus ojos negros se azulan.

El sauce de tu casa
Está llorando
Porque te roban Eulogia
Carnavaleando.

La cara se le enharina
La sombra se le enarena
Cantando y desencantando
Se le entreverán las penas.

Viene en un caballo blanco
La caja en sus manos tiembla
Y cuando se hunde la noche
Es una dalia morena.

Maturana


El que canta es Maturana
chileno de nacimiento,
anda rodando la tierra
con toda su tierra dentro.

Andando por esos montes
en Salta se ha vuelto hachero,
si va a voltear un quebracho
su sangre llora primero.

Chilenito
¡ay! desterrado
en el vino que lo duerme
dormido llora su pago.


Qué será de este hacherito
de ese que no ha sido nada,
lo irán cantando los vinos
que ese chileno tomaba.

Tal vez el carbón se acuerde
del hombre que lo quemaba
y que en el humo iba al cielo
machadito Maturana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario